“El Amplio Frente de la Contraloría”

Cuando ya eran pasadas las 14:00 hrs. del jueves 10 de septiembre, el Alto Mando de Carabineros recibía una inesperada noticia: La Contraloría General de la República -institución fundada en Chile en 1927 al igual que la policía uniformada- daba a conocer un sumario de carácter reservado enfocado en seis generales de Carabineros a los que se les formularon cargos por su rol en el control del orden público durante la crisis social detonada por el 18 de octubre. El golpe era no sólo inesperado, sino coincidentemente conectado con el acontecer nacional de ese día, tomando en cuenta que la noticia se daba a conocer en paralelo por Radio BíoBío, en vísperas de una nueva conmemoración del 11 de septiembre.

Las alarmas sonaron fuerte en La Moneda y en Zenteno 1196.  Los cargos que involucraban a siete generales hablaban de irregularidades en el control del orden público por parte de Carabineros, cuestionando protocolos de uso de bombas lacrimógenas y otros procedimientos que la institución tuvo que ejecutar para tratar de contener los innumerables hechos de violencia acontecidos luego del llamado Estallido Social.

Mientras La Moneda se mostraba sorprendida y salía a respaldar a la institución, no sólo por el sumario, sino por la filtración del mismo dada su esencia de carácter reservado, el Alto Mando hacía lo suyo entregando confianza a su generales quienes serían acompañados y apoyados en todo momento frente a estas acusaciones. En medio del caos y de las señales políticas que tanto La Moneda como el Alto Mando de la institución debían dar, se conocían algunos detalles de quién estuvo a cargo de esta investigación,  la que según consta data del mismo octubre de 2019, cuando la Contraloría recibió 457 denuncias que la hicieron abrir un sumario que poco tiene que ver con sus competencias.

Los innegables vínculos de la actual administración con el Frente Amplio son un secreto a voces para muchos juristas de la plaza. Intereses creados políticos  en torno a este sumario parecen para muchos nítidas razones para creer que este acto es absolutamente político, y no un proceder que corresponda a las atribuciones de la institución.

El abogado Carlos Muñoz Soto -a quienes algunos juristas asocian de manera directa con partidos políticos de izquierda- había sido el responsable de llevar a cabo ese trabajo investigativo, que había concluido con este informe filtrado a la opinión pública, y que reafirma el modus operandi con marcados tintes políticos de parte del ente contralor. Los innegables vínculos de la actual administración con el Frente Amplio son un secreto a voces para muchos juristas de la plaza. Para muchos parecen existir intereses políticos creados en torno a este sumario y su proceder no correspondería a las atribuciones de la institución. Quién dirige la institución tiene, como si fuera poco, sus propias y profundas redes en el entramado político de Valparaíso.

Los vínculos “Portuarios” del Contralor

La figura de Jorge Bermúdez Soto como Contralor General de la República no ha estado exenta de polémicas. “Figurar” es un adjetivo recurrente entre quienes lo califican y conocen desde su época de docente formador de muchos abogados. Con una personalidad fuerte y de trato complejo, es descrito como un contralor que escapa al tradicional perfil que han tenido sus antecesores. “Bermúdez  es el contralor de las réplicas, de las batallas, no hay pelea que no dé. Ha dado varias batallas y salido victorioso. Ha perdido varias también. Es una persona a la que no le gusta la discrepancia. No le gusta que opinen contrario a su punto de vista.”, señala un reconocido abogado de la capital, cercano a sus asesores.

Académico de la Universidad Católica de Valparaíso (a cargo de cursos de Derecho Administrativo y Derecho Ambiental), Bermúdez es sindicado por algunos de sus cercanos como una persona con una limitada experiencia profesional fuera de lo académico, extremadamente estatista y muy ligado a la escuela del ex ministro de la Corte Suprema, Pedro Pierri  (2006-2016), líder de la misma casa de estudios donde se formó y hoy parte de su equipo de asesores más cercanos. “Tengo una aproximación muy académica y no política, y me he pegado en la cara por no hacerlo”, señalaba Bermúdez en junio de 2019, luego de los despidos de tres funcionarios que denunciaban graves problemas en procederes administrativos de la Contraloría.

Al llegar a Teatinos 56 se llevaría a trabajar en su equipo a quien es su hombre de extrema confianza: Camilo Mirosevic, hermano del actual diputado del Frente Amplio, Vlado Mirosevic, quien hoy ostenta el cargo de jefe de División Jurídica de la Contraloría. Con él mantiene un fuerte vínculo, que iría más allá de una relación profesional: los une una amistad y una estrecha cercanía política ligada al Frente Amplio y al alcalde Jorge Sharp.

Juró como Contralor general de la República en 2015 durante el segundo mandato de la Presidenta Bachelet. Al llegar a Teatinos 56 se llevaría a trabajar en su equipo a quien es su hombre de extrema confianza: Camilo Mirosevic, hermano del actual diputado del Frente Amplio, Vlado Mirosevic, con quien comparten una cercana relación que nace cuando ambos eran alumno y profesor en la Universidad católica de Valparaíso. Mirosevic, quien hoy ostenta el cargo de jefe de División Jurídica de la Contraloría, mantiene un estrecho vínculo con el contralor, que iría más allá de una relación profesional: los une una amistad y una estrecha cercanía política ligada al Frente Amplio y al alcalde Jorge Sharp. 

Hoy Bermúdez mantiene su residencia en la ciudad de Valparaíso. “Es sin duda un contralor de corte frenteamplista. Para todos fue muy obvio cuando la Contraloría trató de cuestionar que Carabineros tocara el himno nacional desde un vehículo en la calle Condell de Valparaíso en medio del Estallido Social. Hecho que habría enfurecido a Sharp. El acto tuvo una reacción inmediata en el pronunciamiento de la Contraloría sobre un hecho en el que no tiene competencia alguna y menos derecho a opinar”, señala un asesor comunicacional ligado al Frente Amplio.

Para todos fue muy obvio cuando la Contraloría trató de cuestionar que Carabineros tocara el himno nacional desde un vehículo en la calle Condell de Valparaíso en medio del Estallido Social. Hecho que habría enfurecido a Sharp.

Los fuertes vínculos del contralor con el Frente Amplio se remontan a sus años en la UCV. Ahí, un joven Jorge Sharp, hoy conspicuo Alcalde frenteamplista de la estratégica comuna de Valparaíso, habría sido uno de sus alumnos cercanos. “Bermúdez posee vínculos estrechos con Sharp, y además tiene a Víctor Hugo Merino como Contralor Regional de Valparaíso.  Este último sería uno de los más cercanos al alcalde del puerto. Todo esto ha configurado una verdadera telaraña frenteamplista de Bermúdez en la capital porteña, desde donde claramente vienen muchas de las líneas investigativas o intervenciones políticas que han dado una impronta distinta a esta administración”, concluye el mismo asesor desde el puerto.

Por otra parte su cercanía al derecho medioambiental ha hecho que muchos abogados ligados a proyectos en el puerto hayan conectado rápidamente los puntos que configuran el actuar político de Bermúdez. “Se han paralizado muchos proyectos donde Sharp ha liderado ofensivas comunicacionales. El caso del proyecto de Ibáñez es el mejor ejemplo, todo el actuar de la alcaldía tiene el afán de atrasar obras y prohibir nuevos polos de desarrollo. Sharp ha tomado absoluto protagonismo en esto, y coincidentemente la  Contraloría lo ha secundado. Llama la atención que cada vez que sale Sharp en una disputa de este tipo en televisión, la Contraloría usualmente sale pronunciándose detrás”, concluye un jurista de la plaza. 

Entre los abogados relacionados a la Contraloría para nadie es un misterio el especial carácter de Bermúdez. “Tiene una forma de ser bastante particular.  Le gusta figurar y es algo “revanchista”.  Cuando pierde peleas le gustan las revanchas”, señalan. Un ejemplo de esto fue cuando sacó de su cargo al -en ese entonces- jefe de la División Jurídica del anterior Contralor, Ramiro Mendoza. “Cuando sacó a Julio Pallavicini no hubo nadie que no entendiera las razones. Las pungnas que tenía con Mendoza eran conocidas por muchos. Era una forma de tomar venganza de algunos temas pendientes que ambos tenían hace años. Pallavicini  tenía además una muy mala relación con Mirosevic (su actual y más cercano asesor), lo que terminó por generar un ambiente laboral absolutamente insoportable al interior de la Contraloría”, señala un abogado que trabaja permanentemente en temas relacionados al ente contralor.

Algunos juristas son enfáticos en señalar que Bermúdez ha cambiado la forma en que la Contraloría se pronuncia acerca de los temas. “No es sólo el tema de Contralorito, lo que puede ser una anécdota. Lo grave son los cambios de doctrina. Hay claros ejemplos en que Bermúdez ha cambiado, sin mediar oficio alguno, jurisprudencia que el ente contralor venía aplicando por años. Este cambio inquieta a todos quienes tenemos una relación estrecha y profesional con la Contraloría”, señala un experto en Derecho Administrativo de una casa de estudios capitalina. “Muchas veces por su afán de protagonismo él da su propia interpretación acerca de los temas. Eso en el mundo académico desde donde proviene es normal y hasta respetado. Pero como Contralor cada palabra que exprese cuenta”, concluye un abogado penalista de Valparaíso.

Llama la atención que quien parece una piedra en el zapato de Bermúdez dentro de la Contraloría, esté justamente casada con un ex Carabinero, y que además haya estado ligada a la institución como sub jefa de la Unidad de Contraloría de Carabineros entre 2010 y 2014.

“Su afán de figurar le ha significado diferentes y muy expuestos tropiezos. Conocido es cuando emitió un informe cuestionando la participación de alcaldes de derecha en programas de televisión en horario de trabajo. O cuando a través de un dictamen quiso impedir que profesores de Derecho de distintas universidades estatales litigaran en acciones de corte civil contra del Estado. En este último caso, tuvo que retractarse luego de las innumerables críticas que recibió”, señala el mismo abogado porteño.

Su mayor traspié: La Subcontralora

La bullada y pública pelea legal que dio el Contralor contra Dorothy Pérez, hoy actual Subcontralora General de la República, es una señal más de la forma de proceder del actual administrador. “Pérez trabajó muchos años con Mendoza, y cuando Bermúdez asumió la puso incluso como su jefa de gabinete, que es un cargo de extrema confianza. Hace dos años Bermúdez pidió la renuncia de Pérez por falta de confianza, lo que sumado a las críticas de la profesional por el perfil público que estaba dando el famoso Contralorito, hicieron que Bermúdez tomara la drástica decisión de desvincular a la profesional. En noviembre de 2018 la Corte Suprema le daría la razón a Pérez y la reintegró a su cargo. El escándalo fue ampliamente conocido por los medios. Internamente, hoy la convivencia es extremadamente compleja dentro de la Contraloría”, señala un cercano a funcionarios de la institución.

Como una mujer de esfuerzo, absolutamente meritocrática, profesional y detallista, Pérez es descrita como una persona altamente proba. “Odia la corrupción y la falta de probidad, se revela contra eso permanentemente. Al Contralor ni siquiera le gusta tomar vacaciones para no dejar que Pérez lo subrogue en el cargo. La falta de confianza muchas veces se hace insostenible”, señala una fuente ligada a la institución. Hoy Pérez parece jugar un rol casi más decorativo dentro de la Contraloría, y su opinión de Bermúdez no es de las mejores: “él se mueve por intereses propios, y no por los del cargo que ostenta” ha señalado a sus cercanos. Hoy a cargo de las cuentas y fiscalización de fondos públicos de alta sensibilidad, Pérez de todas formas cuenta con sus propias redes al interior de la Contraloría, las que también son amplias y políticas. “Hoy se está dando un cierto equilibrio de fuerzas que al menos mantienen a Bermúdez casi a raya”, señala la misma fuente.

Llama la atención que quien parece una piedra en el zapato de Bermúdez dentro de la Contraloría, esté justamente casada con un ex Carabinero, y que además haya estado ligada a la institución como sub jefa de la Unidad de Contraloría de Carabineros entre 2010 y 2014. “Es curioso. Son muchos los desencuentros de Bermúdez con Pérez. Debe ser bastante insostenible dos autoridades que no tienen confianza entre sí y que son cabeza de una institución de la talla de Contraloría. Hay muchas curiosidades en el actuar de Bermúdez”, concluye el experto en Derecho Administrativo.

Politización de la Contraloría: La Preocupación por lo que viene

Distintos abogados de la plaza coinciden en que el escenario que viene es sin duda complejo. “Vienen dictámenes importantes. De seguro comenzarán a aplicar normativa pública a instituciones privadas. Las muestras de transparencias desaparecieron. Hoy por ejemplo es más difícil indagar acerca de qué profesionales estuvieron a cargo de qué investigación. Se optó además por eliminar algunos dictámenes de la base datos de la institución. Un caos de transparencia”, señala un jurista de la capital.

Otros juristas van más allá y señalan que llama la atención el número de demandas que hoy existen a la par contra la Contraloría. “Nunca la Contraloría había tenido tantas demandas en su contra en Tribunales. Deben haber más de treinta. Hay demandas laborales, demandas contra dictámenes específicos, entre muchas otras. No es habitual que la Contraloría cuente con este número inédito de libelos acusatorios”, agrega un abogado involucrado en una de estas causas.

“Bermúdez posee vínculos estrechos con Sharp, y además tiene a Víctor Hugo Merino como Contralor Regional de Valparaíso. Este último sería uno de los más cercanos al alcalde del puerto. Todo esto ha configurado una verdadera telaraña frenteamplista de Bermúdez en la capital porteña

Bermúdez, en tanto, parece tranquilo. La única forma que existe de remover a un Contralor General de la República es a través de una acusación constitucional. “Con más de la mitad de la Cámara ligada al mundo de la izquierda ese escenario se hace imposible. Hoy él está -como se dice, muy blindado. Por lo que de seguro debemos esperar ver más casos como el de Contraloría contra Carabineros en los próximos meses. Un ejercicio fácil de probar lo que señalo es ver los casos en que se involucra Sharp o algunos políticos del F.A. De algún modo la Contraloría o Contralorito  saldrán a opinar”, concluye otro reconocido abogado de Santiago.

Equipo La Anomia.