La mirada jurídica por caso Contraloría – Carabineros:

Mario Cortez Cevasco: “Estamos frente a un acto ilegal y arbitrario de la Contraloría”

El abogado, profesor y  juez de Casablanca, quien se ha enfrentado en múltiples ocasiones con diversas autoridades por no respetar normas y tratar de aprovecharse de sus posiciones de privilegio, entró de lleno en el reciente caso de la formalización de cargos por parte de Contraloría contra siete oficiales de Carabineros de Chile. Cortes Cevasco, ex docente de la Escuela de Carabineros y con una larga trayectoria como Juez de la República, da claras luces de la ilegalidad del recurso y de la completa politización de la Contraloría. Esta es su versión.

¿Qué opinión le merece la formalización de cargos contra 7 oficiales de Carabineros de parte de la Contraloría general de la República?

“Los hechos demuestran que estamos frente a un acto ilegal y arbitrario de la Contraloría General de la República. Las  responsabilidades de los funcionarios policiales de Carabineros, y de las Fuerzas Armadas en general, son administrativas, disciplinarias, o penales. Si son administrativas, correspondientes a faltas dentro de su profesión, eso lo conocen sus propias instituciones, dentro del marco jurídico que cada institución tiene. En el caso de Carabineros, ellos tienen un marco jurídico perfectamente determinado, que está señalado en la Constitución Política del Estado, en la Ley Orgánica Constitucional de Carabineros, N° 18.961;  en el Decreto de Fuerza de Ley N2, del año 1968 que es el estatuto del personal;  en el Reglamento 15, que es el reglamento sumario administrativo, y  en el Reglamento 11 de disciplina. Eso le da a Carabineros una independencia total en lo que dice relación al ámbito administrativo. Si un funcionario comete una falta, por ejemplo, llegar atrasado a un turno o no dar cumplimiento a sus obligaciones, se da origen a un sumario administrativo y responsabilidades internas que establece la propia institución. Y no es que Carabineros eso lo haya inventado. La Ley Orgánica Constitucional de Carabineros, en su artículo 36, relativa a la potestad disciplinaria, eso implica la facultad que alguien tiene de sancionar a los Carabineros cuando actúan mal, la potestad disciplinaria dice que, cito textual: “será ejercida por las autoridades institucionales competentes, a través de un racional y justo procedimiento administrativo” -vale decir- la responsabilidad que pueda tener desde un carabinero hasta un general en el tema administrativo, no le compete a la Contraloría General de la República.

“La Contraloría no es un ente supra institucional, supranacional, que pueda estar además de la justicia, y además de la institución. Eso es algo que hay que entender y que desgraciadamente, no está reflejado en este manifiesto afán de notoriedad que tiene la Contraloría por estos días.”

¿Si es ilegal, por qué entonces la Contraloría se permite levantar estos cargos?

La Contraloría General de la República es un organismo cuya ley orgánica es la 10.326, del año 1964,  ley que ya tiene más de 50 años de antigüedad, y no le asigna ninguna atribución a lo que dice relación con lo operativo de Carabineros. Las atribuciones que tiene por ley son: fiscalizar el debido ingreso a inversión de los fondos del fisco; verificar el examen y juzgamiento de las cuentas que deben rendir las personas o entidades que administren fondos públicos; Llevar la contabilidad general de la nación; vigilar el cumplimiento de las disposiciones del estatuto administrativo y desempeñar las demás atribuciones que le encomienda la ley. Y de estas atribuciones no está en caso alguno la responsabilidad disciplinaria de Carabineros. Ya en el año 2002, se advirtió que la Contraloría se estaba excediendo y entrometiendo, no solamente en los números y en la gestión económica de las instituciones que controla, sino que se estaba inmiscuyendo en la gestión, en lo operativo, el manejo, en lo que es la gestión de la institución. Bajo esa circunstancia se dictó la ley 19.817 que desde el 26 de julio del 2002, cuyo artículo primero, número 4, introdujo a la Ley Orgánica de la Contraloría, el artículo 21, letra B, que hoy es obligatorio y que le excluye la posibilidad de inmiscuirse en otras instituciones. Cito el artículo “La Contraloría General con motivo de control de legalidad o de auditorías” – vale decir, con ocasión de revisión de las platas públicas- “no podrá evaluar los aspectos de mérito o conveniencia de las decisiones políticas o administrativas”.

¿Hasta dónde llega el límite entonces.

Si un carabinero disparó o no, si un tanque funcionó bien o no, si un avión se cayó o no, no son temas de la Contraloría. La Contraloría tendrá que ver si ese avión o si ese vehículo policial fue adquirido como corresponde, si se respetaron las normas de probidad, etc, etc. Pero sobre lo otro, no sólo no tiene facultades, sino que le está prohibido inmiscuirse en lo que es lo operativo. Hay distinguidos abogados que han opinado que no conocen el tema y opinan sobre la base de lo que estiman o creen, o que les parece lógico, y resulta que en estas materias hay que ser rigurosos, ya que es el texto de la ley el que vale. Carabineros tiene una Ley Orgánica Constitucional que tiene rango de Ley Orgánica Constitucional y que es posterior a la Ley Orgánica de la Contraloría, de manera que la prevalencia temporal, en el caso de que hubiese una discrepancia, que no la hay, impera la Ley de Carabineros.

“Si un carabinero disparó o no. Si un tanque funcionó bien o no. Si un avión se cayó o no. Esos no son temas de la Contraloría. La Contraloría tendrá que ver si ese avión o si ese vehículo policial fue adquirido como corresponde, si se respetaron las normas de probidad, etc, etc. Pero sobre lo otro, no sólo no tiene facultades, sino que le está prohibido inmiscuirse en lo que es lo operativo.”

¿Hay precedentes similares en que la Contraloría haya actuado de esta forma?

Lo que está haciendo la Contraloría hoy es un acto arbitrario, ilegal e inexplicable, porque esto no había ocurrido jamás. Nunca la Contraloría se había metido a calificar la actuación de los altos mandos de las Fuerzas Armadas o de Carabineros. La Contraloría tiene pleno derecho, y lo hace, a revisar los números. Si los tanques están bien adquiridos, si los vehículos policiales fueron comprados dentro de las normas de probidad que corresponden, etc. Pero si un Carabinero disparó o no disparó es un tema, o de Carabineros si es una falta, o de la justicia si es un delito. La Contraloría no es un ente supra institucional, supranacional, que pueda estar además de la justicia, y además de la institución. Eso es algo que hay que entender y que desgraciadamente, no está reflejado en este manifiesto afán de notoriedad que tiene la Contraloría por estos días. Todos recordaremos cuando la Contraloría trató de cuestionar de que Carabineros tocara el himno desde un vehículo en la calle Condell en Valparaíso; o cuando se deshizo de la Contralora pasando por arriba de todas las normas y la Corte Suprema tuvo que reponerla en su cargo. Entonces aquí hay algo que ver. Y eso que hay que ver es enrielar a la Contraloría en sus facultades y hacerle saber que este artículo 21 letra B de su ley orgánica, le impide, le prohíbe expresamente introducirse en la gestión o manejo operativo de otras instituciones como es Carabineros de Chile.

“Todos recordaremos cuando la Contraloría trató de cuestionar de que Carabineros tocara el himno desde un vehículo en la calle Condell en Valparaíso; o cuando se deshizo de la Contralora pasando por arriba de todas las normas y la Corte Suprema tuvo que reponerla en su cargo. Hoy hay que enrielar a la Contraloría en sus facultades y hacerle saber que este artículo 21 letra B de su ley orgánica, le impide, le prohíbe expresamente, introducirse en la gestión o manejo operativo de otras instituciones como es Carabineros de Chile.”

¿Cuál es la explicación entonces del actuar de la Contraloría?

Esto ya está dentro del terreno de lo hipotético.  Si usted me pregunta una opinión personal, hay dos maneras de opinar. Desde el punto de vista legal y dar una respuesta políticamente correcta, o dar una respuesta sincera. Yo le voy a dar una respuesta sincera. Yo creo que aquí hay un notorio afán de figuración, y un eventual interés en colaborar con lo que es impulsar la reforma que es más bien la refundación de Carabineros, porque en la medida que a Carabineros se le desprestigie, se le reste fuerza moral y se les haga aparecer como a un grupo de delincuentes, indudablemente que cualquier modificación estructural que signifique ponerlo al servicio de la política, va a ser bienvenida. Carabineros es una institución que en la práctica, para ascender, debe venir una proposición institucional. El Presidente elije si un determinado  coronel  asciende a general, pero el que propone es Carabineros. Eso hace que sea un ente autónomo. Carabineros es de las pocas instituciones en el mundo, que trae al Presidente que viene a entregar el mando y se lleva como custodia ,el mismo grupo de Carabineros, al mismo Presidente que asumió el mando. Es una policía del Estado, confiable, no es una guardia pretoriana del gobierno de turno, como ocurre en otros países, y eso es lo que en definitiva a muchos le molesta.

“Yo creo que aquí hay un notorio afán de figuración, y un eventual interés en colaborar con lo que es impulsar la reforma, que es más bien la refundación de Carabineros, porque en la medida que a Carabineros se le desprestigie, se le reste fuerza moral y se les haga aparecer como a un grupo de delincuentes, indudablemente que cualquier modificación estructural que signifique ponerlo al servicio de la política, va a ser bienvenida.”

¿Cómo ve que va a evolucionar este caso? ¿Estamos frente a la politización de las fuerzas armadas y de orden?

Hay que evitar la politización de Carabineros. Hace pocos días la policía de Buenos Aires se votó en huelga y se plantó armada en el sector aledaño de la residencia de Los Olivos del Presidente de la República pidiendo aumento de sueldo y una serie de cosas. Tuvieron que sacar fondos de lo que tenían destinados para la lucha contra el covid para aumentarle los sueldos a la policía, porque cuando hay manifestantes con ametralladoras en la mano, es difícil que el gobierno diga que no. En Chile en cambio Carabineros es una institución apolítica total, que ha tenido una humildad increíble, que en este momento ha enfrentado situaciones tremendamente adversas Entonces, no sigamos hostigando a Carabineros, apoyémoslo. Carabineros es la fuerza pública, y en este momento, es la única red que hay en Chile entre los buenos y los malos. Si derribamos la red, no son los buenos los que van a ganar.

Equipo La Anomia.