Irregularidades del Caso Infantes de Marina:

En pleno toque de queda sanitario, el 13 de mayo pasado, tres infantes de marina en Lota salvaron milagrosamente de ser arrollados por un jeep. Tres infantes de marina que tras 6 meses de transcurrido el hecho siguen en calidad de imputados por haber disparado una escopeta antidisturbios en legítima defensa. ¿Cómo es posible una irregularidad legal tan grande?

El abogado que lleva la causa, Pelayo Vial, señaló “Sin duda resultó extraño buscar responsabilidades de los uniformados por disparar un arma no letal en legítima defensa a un vehículo que casi los arrolla, sin que inicialmente aparecería ninguna víctima ni daño alguno” Lo anterior, “se vio agravado ya que durante meses y solo últimamente se ha accedido a nuestras peticiones en la querella interpuesta en representación de los infantes por el intento de atropello.”

Los hechos son paradójicos, por una parte, el Estado solicitó a los uniformados mantener el orden público y puntualmente en este caso en Lota realizar controles sanitarios a través de tres infantes de marina quienes en cumplimiento de ese deber se ven involucrados como víctimas en un intento de homicidio, y terminaron como imputados. Y como si fuera foco, incluso fue necesario el cambio de un fiscal para que la querella en contra del conductor recién empiece a prosperar.

La primera irregularidad, y muy grave, fue que a propósito de este disparo que los uniformados percutaron. Al momento de dar cuenta de estos hechos a Carabineros, el fiscal de turno Enzo Osorio, solicita a Carabineros que los interrogaran como imputados, vale decir como acusados. La pregunta que naturalmente surge a propósito de lo anterior es: ¿Acusados de qué? En el momento mismo en que se pedía que se les interrogara como imputados, no se tenía indicio alguno de la existencia de lesiones o daños a la propiedad de terceros. Esto fue alegado hasta la Excma. Corte Suprema, la que concluyó que la Fiscalía tenía completa exclusividad para decidir cómo podía calificar a cada uno de los participantes en un hecho e indirectamente dejó a firme la calidad de imputados de los infantes.

En relación a las diligencias solicitadas en el contexto de la querella interpuesta por los infantes los más insólito se produjo a propósito de la diligencia de reconstitución de escena. Esta diligencia se solicitó en la causa que los infantes son querellantes y como la mayoría de las diligencias solicitadas en esa causa fue denegada y tan solo 90 minutos después, el fiscal a cargo de la investigación en contra de los infantes se comunicó con el representante de los infantes para solicitarle la misma diligencia a lo cual la defensa accede. Resulta paradigmático que frente a los mismo hechos una misma diligencia que es solicitada para sustentar la acción de quienes fueron víctimas sean negada impidiendo así poder demostrar su versión y decretada para irrogarles eventuales responsabilidades.

Adicionalmente a los hechos relatados, a los 20 días de haber tenido éstos lugar, aparecía una denuncia señalando que el conductor del jeep había sido víctima de un disparo, el cual habría impactado en el vidrio lateral del vehículo, denuncia que jamás podrá ser comprobar ya que el vidrio fue previamente cambiado y las eventuales lesiones nunca fueron denunciadas ni constatadas.  

Al respecto el apoderado de los infantes señala “En todo este proceso se demuestra que los infantes fueron imputados sin siquiera tener un delito, ni señas de la existencia de éste. Este caso ha sido singular ya que cuesta entender que infantes de marina que casi son arrollados percuten un arma antidisturbios en toque de queda y sean investigados por delitos de tortura.”

Equipo La Anomia.