Los descargos del Carabinero imputado por el caso Sename

El Sargento John Mograve Villegas recordó lo sucedido con los adolescentes que lo agredieron brutalmente en un procedimiento policial y que terminó con dos de ellos heridos. 

¿Cómo llegaron al centro del Sename ese día de los disparos?

Respondiendo a un llamado del SAMU, que debía atender a un joven con problemas de descompensación al interior del hogar. Estábamos con mi compañero haciendo nuestro recorrido en bicicleta por el Plan Cuadrante, y partimos de inmediato al hogar. El llamado no era nada de extraño, es muy común que el SAMU llame a Carabineros en esos casos. Carabineros acude a prestar cooperación, colaborando en lo que ellos requieran y de ser necesario adoptamos el procedimiento policial.


“Antes de la agresión, habíamos quedado de volver a arreglarles las bicicletas”


¿Había estado antes ahí?

Yo había estado muchas veces antes en el centro Carlos Macera. Conocía personalmente a muchos de los niños y adolescentes, y en general, especialmente los más pequeños, nos quieren mucho. De hecho, el día que fuimos atacados, antes de la agresión, habíamos quedado de volver a arreglarles las bicicletas (que estaban pinchadas) al día siguiente. Siempre hemos tenido una muy buena relación con ellos.

¿Con qué se encontraron en el lugar cuando llegaron ese día?

En términos generales y para no afectar la investigación, puedo señalar que fuimos a prestar ayuda y cooperación al SAMU y fuimos violentamente agredidos. Solo le puedo decir que llegamos en una actitud totalmente amistosa y que al momento de retirarnos un grupo de adolescentes comenzó a agredirnos de manera muy violenta con patadas, piedras y palos. De hecho, mi casco quedó partido en dos con la fuerza de golpes de palos que recibí. Y luego, cuando llegaron refuerzos, agredieron a otro compañero con tanta agresividad que le terminaron quebrando el brazo a palos.


“Hice todo lo que estaba a mi alcance para disuadir a los jóvenes”


¿Por qué disparó?

Solo le puedo decir que hice todo lo que estaba a mi alcance para disuadir a los jóvenes y evitar tener que usar mi arma para defenderme. Yo llevo 19 años en Carabineros y me han tocado muchas situaciones complicadas, pero nunca nada como esto. Yo temí por mi vida y creo que estoy vivo solo gracias a mi contextura física, que me permitió correr y correr y volver a correr entre uno y otro golpe. Doy gracias por estar con vida y no haber sido el mártir 1.222 de carabineros. Es muy triste ver que estos adolescentes, que son los mayores del centro del Sename, que incentivan a otros ser agresivos y llevan a los más pequeños de entre 7 y 8 años a ser testigos de estas situaciones de mucha violencia (…). Me tiene muy apenado lo que pasó, porque yo conozco a estos jóvenes. Yo siempre trato de mantener una actitud amistosa y cercana con la gente, de hecho, yo muchas veces ando en la calle con dulces para regalar, especialmente porque se lo sufren los niños de la calle. Yo no vengo de una familia en cuna de oro y para poder salir adelante en la vida he trabajado desde muy joven en la institución.


“Mi casco quedó partido en dos con la fuerza de golpes de palos que recibí”


¿Qué pensó cuando comenzó a percatarse de las consecuencias del procedimiento policial?

La verdad es que mientras sucedía todo esto, solo pensaba en mi familia y en las repercusiones que podría tener este hecho para nosotros. En lo personal, las consecuencias han sido muchas, este incidente cambió mi vida radicalmente. Emocionalmente he estado con crisis de pánico y estoy en tratamiento psicológico. Estoy tomando pastillas para dormir de noche. Pero, por otra parte, he tenido tanto apoyo de la gente de acá que me conoce, que eso me alienta a salir adelante. Me han contactado mis compañeros, las juntas de vecinos, colegios, gente de las poblaciones, del comercio establecido y también los comerciantes ambulantes.

Finalmente, el general Rozas renunció. ¿Cómo tomó eso?

Honestamente, a pesar que mi caso tiene relación con su salida, yo siempre he creído que quién esté arriba (cargo) debe apoyar a los Carabineros y siempre les digo a mis colegas “con la verdad, ante todo, aunque te cueste tu trabajo, con la verdad por delante siempre van a creer en ti, sin omitir ni inventar nada”. Porque creo que si es así, la jefatura va a apoyarnos y va a creer en cada uno de nosotros. Y así ha sido conmigo.


“He estado con crisis de pánico y estoy en tratamiento psicológico”


¿En qué situación sumaria se encuentra?

Administrativamente hay un sumario en curso y judicialmente estoy con arresto domiciliario y el 20 de febrero se terminaría la etapa de investigación. De todo lo que me ha pasado, lo más doloroso fue que dijeran que yo era un peligro para la sociedad. Yo no soy una mala persona y todos los que me conocen pueden dar fe de ello.

El general Yáñez viajó a visitarlo, ¿qué le transmitió él a usted?

El apoyo de mi general director con su visita fue muy significativo. Yo le agradecí mucho su visita y le pedí que siguiera apoyando a los carabineros, para que vuelvan a creer en la jefatura y que sepan que siempre con la verdad por delante tienen el apoyo incondicional de la institución. Nuestros jóvenes están desmotivados, tienen que volver a creer en la institución y sin carabineros en las calles, los que pierden son todos los ciudadanos.