Entrevista Daihanna Pereira, viuda del suboficial mayor Eugenio Nain

La viuda del uniformado, asesinado por un impacto de bala durante una emboscada realizada por desconocidos armados se refirió en entrevista con La Tercera sobre si situación actual y sentimientos ante la nueva muerte de Sargento Francisco Benavides en una de las zonas más conflictivas del país.

En qué estado judicial está el asesinato de tu marido?

-Hasta el momento sé que hay una persona formalizada y en prisión preventiva mientras dure la investigación. No tengo mucha más información.

Por otra parte, el diputado Jorge Alessandri estuvo hace un tiempo impulsando  la Ley Nain (que busca aumentar las penas de delitos que se cometen contra Carabineros, en especial cuando los ataques terminan con la muerte de estos). No sé en qué va eso, pero voy a hacer todo lo posible para que en Chile exista una ley así y las personas se la piensen antes de atacar a Carabineros.

Fue como amor a primera vista

¿Cómo se conocieron con Eugenio?

Nos conocimos en Temuco cuando yo tenía 14 años y él casi 17. Fue como un amor a primera vista. Cuando Eugenio estaba en sus últimos años del Liceo se fue a Arica a cumplir con su Servicio Militar. Yo ya estaba embarazada y me quedé en Temuco esperándolo. Eugenio conoció a su primer hijo, Ulises cuando tenía 5 meses de vida. Cuando murió, Trinidad, la segunda, tenía 8 meses. 

¿Qué fue lo que motivó a Eugenio a entrar a Carabineros? 

-Cuando Eugenio llegó de su Servicio Militar, trabajó un tiempo en la construcción, pero pensando en el futuro de su familia, y principalmente en el de su hijo, decidió entrar a Carabineros. El no venía de familia de Carabineros, pero una vez adentro empezó a gustarle cada vez más, amaba su uniforme y su trabajo, él dio la vida por la Institución. 

¿Cómo fue su carrera en Carabineros?

Primero hizo el curso de Carabineros en Ancud, luego estuvo dos años en Carelmapu y por último fue trasladado a la 2da Comisaría de Temuco. En Enero cumplía 5 años en la Institución. Tenía muchos sueños: quería postular al GOPE, le gustaba la adrenalina; hablaba también de ingresar a la escuela de suboficiales a hacer carrera; y (entre risas) ¡de ser Presidente de Chile para que los Carabineros se sintieran protegidos! Su vida eran los Carabineros y nosotros.

Van con miedo, porque en ellos está la memoria de cada Carabinero, mi marido es uno de ellos y no lo olvidan.

¿Qué sienten las familias de Carabineros cuando ven lo expuestos que están? ¿Cómo enfrentaron la violencia post 18 de Octubre?

Es difícil. Cuando comenzaron las protestas, uno como señora de Carabinero se pone la mano en el corazón para que no le llegue a pasar nada. Esos días él llegaba cansado a la casa, se cambiaba, tomaba once y a veces incluso lloraba. Pero uno está ahí para apoyarlos, para tirarlos para arriba, no para achacarlos. Ellos necesitan sentir el apoyo de su familia.  A nosotros nos daba rabia porque conocíamos a mucha de la gente que trataba mal a mi marido.

-¿Y pensaba que a Eugenio le podía pasar algo grave por el hecho de ser Carabinero en una de las zonas más conflictivas del País?

La verdad es que lo veíamos muy lejano, porque a él no le tocaba salir tanto de la Prefectura. Tuvo muy mala suerte. Pero sus compañeros están aburridos, cansados… de la misma gente, de tener que ir a Ercilla a Metrenco… Van con miedo, porque en ellos está la memoria de cada Carabinero caído, mi marido es uno de ellos y no lo olvidan.

¿Luego de su pérdida, qué pasa con el futuro de tu familia? 

-Nuestra vida ya no volvió a ser la de antes, sus hijos eran su vida. Yo vivo ahora con mi mamá y nuestros dos niños. Mi hijo no me pregunta mucho, él es inteligente, observa y sabe lo que pasa. Me abraza, a veces llora y me dice que quiere que vuelva su papá, yo les digo que él nunca los va a abandonar y que los sigue cuidando. Reconozco que a veces solo quiero dormir, pero si lo hago no voy a poder luchar por él y por los otros mártires. Hay viudas que se han quedado ahí solas, sin saber qué hacer, yo quiero que nos juntemos todas para pedir justicia por todos ellos.

Me mueve la justicia. Quiero que encuentren a los culpables, escuchar que los condenen y se vayan presos.

¿Han recibido apoyo de la Institución?

-Sí, la Institución nos ha ayudado harto, no tengo nada que decir. Y los colegas están presentes cuando necesito algo. Me ayudan a arreglar el descansito que hay en la Segunda y siempre me dicen cosas buenas de él: Nain acá, Nain allá… Es que él era súper correcto, siempre andaba con su sonrisa.

¿Qué te mueve hoy en día luego de toda esta situación? 

-Me mueve la justicia. Quiero que encuentren a los culpables, escuchar que los condenen y se vayan presos.

 ¿Qué sentiste cuando te enteraste que habían destruido la gruta de Eugenio? 

Fui al lugar y sentí rabia, impotencia y pena. No entendía por qué alguien quería vandalizar un lugar que significa mucho para nosotros. ¿A quién molesta? ¿Por qué tanta maldad? Pero al final ese tipo de actos lo único que provocaron en mí es aumentar las ganas y fuerzas para luchar por él y de trabajar por hacerle justicia. Ese lugar es muy significativo para nosotros y para muchas personas que pasan  por ahí y le dejan velas y flores.

Personalmente fue revivir todo, escuchar exactamente lo mismo, quedé paralizada.

¿Qué pasó por tu cabeza cuando viste lo que ocurrió lo del Sargento Benavides?

-Personalmente fue revivir todo, escuchar exactamente lo mismo, quedé paralizada. Me da mucha pena, me desespero. ¿Por qué sigue pasando todo esto?

¿Qué harías si tu hijo en el futuro te dijera que quiere ser Carabinero?

¡Él me lo ha dicho ya! Dice que quiere ser Carabinero, que quiere ser como su papá. Creo que sería lindo que siguiera sus pasos, yo no se lo trataría de impedir.