Cuidar Carabineros: Tarea de todos

Hace no muchos días nos enteramos de una alarmante noticia: según un estudio institucional de Carabineros, el año 2020 la Institución contó con 48.462 miembros activos, pese a tener una capacidad de 57.385 funcionarios. Quedaron entonces cerca de 9.000 espacios vacantes. Las postulaciones a la Institución cayeron abruptamente el último tiempo: la Escuela de Carabineros pasó, por ejemplo, de 2.173 postulantes el año 2016 a 1.123  el  2020. A la Escuela de Formación de Carabineros postularon 18.801 chilenos en 2015 y solo 5.554 en 2020. Las reformas que se están realizando para hacer más atractiva y moderna la carrera policial -mayor profesionalización e instrucción en DDHH,  mejores condiciones laborales y salariales, incentivos a la participación de mujeres, entre otras- pueden ayudar a revertir en cierto modo la tendencia a la baja, pero de poco servirán todas estas medidas si se siguen minimizando las constantes y violentas agresiones a Carabineros; si se tildan de marchas pacíficas manifestaciones que no lo son; si no se les respalda cuando deben hacer uso de la fuerza (desconociendo explícitamente los protocolos que las habilitan para usarla); si instituciones de DDHH  avalan denuncias falsas y descontextaulizadas contra sus miembros (sin verificar que estas sean ciertas antes de presentar querella) ; si se les acusa de tortura o apremios ilegítimos por actos que no cumplen las condiciones para serlo con la intención de obtener penas más altas y negarles derechos fundamentales ;  y si no se les presta un apoyo legal oportuno y especializado por parte del Estado , sobretodo en casos en los que deben hacer uso de la fuerza.

Sabemos que una de las mayores preocupaciones de los chilenos es la falta de Orden: violencia, delincuencia, narcotráfico, terrorismo, inmigración ilegal, tomas y comercio callejero se han tomado la agenda. Los candidatos a los múltiples cargos recién electos y los presidenciables prometen tratar de acabar con estos problemas y una de las principales formas de combatirlas (no la única, por cierto) es a través de las Fuerzas de Orden y Seguridad.  Pero, ¿cómo van a lograrlo si no cuentan con suficientes miembros en Carabineros para hacerlo y si la tendencia a la baja en los ingresos continúa? ¿Están dispuestos a darles el respaldo político y las certezas que los miembros de Carabineros y sus familias necesitan?

Si no es así, les estamos pidiendo demasiado a esos jóvenes.